A Esquerda e a Corrupção


Trechos.

LaTercera / Opinión

La izquierda y la corrupción

Jorge Castañeda

Los escándalos de corrupción han sido una característica del paisaje de America latina desde tiempos inmemoriales. De modo que no hay nada que deba sorprender en el actual y casi interminable drama que tiene por protagonistas al Presidente de Brasil, Lula da Silva, su organización política (el Partido de los Trabajadores, PT).

No obstante, este escándalo, a diferencia de muchos otros antes, ocurre en un ambiente democrático consolidado y en la izquierda. Nunca ha habido razones para esperar que la izquierda sea más honesta que el resto. Es cierto que los movimientos y líderes socialistas, comunistas o castristas de América Latina tradicionalmente han denunciado los sobornos.

Es más fácil ser honesto cuando se está en la oposición.Pero a medida que la izquierda logra acceder a más gobiernos, no hay razones para pensar que sea inmune a los eternos males de la región. No sorprenden demasiado las acusaciones -y hechos- sobre las flagrantes violaciones del PT a las leyes de financiamiento de las campañas brasileñas, junto con sus aparentemente descarados intentos de comprar votos en el Congreso.

Sólo una creencia ingenua en la honestidad intrínseca de la izquierda podría hacer pensar que un marco institucional totalmente disfuncional (en Brasil, Argentina y México) y una historia de lo que Octavio Paz llamó una cultura patrimonial del Estado podría no generar las mismas consecuencias en la izquierda que en otros sectores. Sin embargo, hay otra explicación para la tragedia de Lula.

Una cosa es que la corrupción prolifere y los sobornos se generalicen en todo un gobierno a la sombra de una dictadura y un régimen autoritario. Un asunto muy diferente es que esto ocurra en un ambiente radicalmente distinto, en el que la transparencia, la libertad de prensa, un Congreso independiente y una vibrante sociedad civil están bien asentados.

La paradoja del actual escándalo de corrupción en Brasil y de la corrupción generalizada de la izquierda mexicana en la Ciudad de México es que la llegada de la democracia, que ha quitado el velo de la corrupción. No obstante, la izquierda parece no haberse percatado de que la democracia y la transparencia se aplican a ella tanto como a la derecha o a cualquier otro.

<< Home